Áreas Protegidas: 5 Razones para Respetarlas y Promoverlas

Las áreas protegidas son ecosistemas continentales o marítimos cuya biodiversidad o recursos naturales constituyen un pilar fundamental para el equilibrio de nuestro planeta, o el único hábitat posible para determinadas especies de plantas o animales. Pueden ser privadas, públicas o mixtas, y en cada país tienen nombres o categorías diferentes.

 

En Ecuador contamos con 56 áreas protegidas manejadas por Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), que se categorizan en Parque Nacional, Reserva Marina, Reserva Ecológica, Reserva Biológica, Reserva de Producción de Flora y Fauna, Refugio de Vida Silvestre, Área Natural de Recreación y Reserva Geobotánica. Internacionalmente, la UNESCO utiliza las categorías Reserva de la Biosfera y Geoparque Global. En Ecuador hay siete de las primeras, siendo el Chocó Andino de Pichincha nuestra más reciente adición en 2018, y el Geoparque Global Imbabura declarado en 2019.

Este año hemos visto, con gran tristeza, cómo miles de hectáreas de bosques protegidos alrededor del mundo han sido consumidas por el fuego. Uno de los incendios más resonados ha sido el de la Amazonía, del que se calculan más de 170 mil ha afectadas en unos seis meses de incendios intermitentes en varios países de la cuenca amazónica. Considerando que es la región más biodiversa del mundo, albergando un 50% de todas las plantas del planeta –muchas de ellas medicinales–, y que diariamente sus bosques absorben toneladas de dióxido de carbono, la pérdida es trágica para la humanidad.

Incendios en los bosques de Siberia, Alaska, Indonesia, California, Australia, entre otras regiones, también han causado gran alarma en los medios tradicionales y alternativos, aunque lamentablemente no pasamos de la noticia a la acción tan rápido como podríamos y deberíamos hacerlo. Porque si es posible que frente a la quema de la catedral de Notre Dame en París se reúnan 800 millones de euros en un día para su reconstrucción, es posible que hagamos lo mismo por proteger los bosques del mundo si entendiéramos su importancia en nuestra vida y la de las futuras generaciones.

En Ecuador, la Reserva Geobotánica Pululahua – única en nuestro país y ubicada dentro de la Reserva de la Biosfera Chocó Andino de Pichincha – sufrió graves daños durante los incendios de la temporada seca entre agosto y septiembre. Quilanga (Loja), Imbabura y los alrededores de Quito también sufrieron lamentables flagelos y muchos de estos valiosos ecosistemas tardarán varios años en recuperarse, si es que el clima y los trabajos mancomunados así lo permiten. 

El año está por terminar y durante diciembre nos invade una ola de inspiración y esperanza por los logros que queremos alcanzar. En Casa Divina Lodge y SabinaTour Operadora vivimos felices al saber que operamos en Mindo, Ecuador, en la Reserva de la Biosfera Chocó Andino de Pichincha, donde la vida florece en con cada respiro. Promovemos el turismo sostenible como la única manera de operar íntegramente en un lugar de tanta importancia, y le invitamos a preferir establecimientos que sigan estos lineamientos donde sea que vaya.

¡Y a continuación, le contamos por qué es indispensable que protejamos y promovamos la existencia de áreas protegidas en el mundo!

1. Biodiversidad y Recursos

El objetivo principal de la protección de determinadas áreas, es la conservación de la biodiversidad y recursos existentes en dicho espacio. Esto se traduce en la conservación de los recursos que nos permiten tener una vida normal como la conocemos hasta ahora; es decir, fuentes limpias de agua dulce, árboles frutales, plantas medicinales, frutos de mar para el consumo humano, entre otros. A mayor cantidad de áreas protegidas y menor intervención dañina del humano en ellas, mayores oportunidades tenemos de contar con recursos y alimentos limpios y saludables.

2. Cultura e Historia

Gran parte de las áreas protegidas del mundo son también el hogar de pequeños grupos indígenas que han mantenido sus tradiciones por siglos. Muchos de éstos son descendientes de grandes civilizaciones cuyos restos arqueológicos siguen siendo descubiertos entre espesos bosques, o son los guardianes de invaluables tradiciones culturales, conocimientos medicinales, sabiduría espiritual, lenguas e historias que, al perderse, dejan un inmenso vacío en la humanidad.

3. Mitigación de Desastres Naturales y Cambio Climático

Los fenómenos naturales afectan año a año a millones de personas alrededor del mundo y la pérdida de ecosistemas es una de las principales causas en que estos se conviertan en desastres. Los bosques costeros y de montaña contribuyen enormemente a la estabilización del suelo, previniendo inundaciones y deslaves en época de lluvias, tormentas, huracanes o movimientos telúricos. Asimismo, la cantidad de toneladas de dióxido de carbono que es absorbida diariamente por los árboles del mundo, debería ser razón suficiente para que todos quisiéramos ampliar los bosques en lugar de mermarlos.    

4. Turismo Sostenible y Empleo

Es innegable que vivimos en una era en la que el turismo es la actividad más anhelada y todos tenemos derecho a aprovechar la posibilidad de recorrer y admirar nuestro bello planeta. En ese contexto, el turismo sostenible es la solución más sensata a un flujo masivo de personas que, de no actuar con responsabilidad y consciencia, va a acabar destruyendo el planeta. Las áreas protegidas son una gran opción para moderar el turismo, convirtiendo a los atractivos naturales en zonas cuya visita debe realizarse bajo determinados parámetros de responsabilidad ambiental y social. Esto además genera ingresos a las comunidades locales y promueve la expansión del conocimiento y el fortalecimiento de la cultura.

5. Educación e Investigación

Si algo podemos aprender de la naturaleza, es que está en constante evolución y que nuestro capacidad de entenderla y conocerla sigue siendo limitada. Cada semana la ciencia revela nuevos descubrimientos que nos demuestran que las dinámicas, comportamientos e interconexión de especies y reinos naturales son tan fascinantes y ricas en sabiduría y equilibrio, que aprenderlas e imitarlas podría cambiarnos la vida. Asimismo, las propiedades medicinales de las plantas siguen siendo un amplio mundo para ser explorado. ¡Las áreas protegidas son un laboratorio vivo y respirando de un sinnúmero de posibilidades que podrían cambiarnos la vida!

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